Actitud al Conducir
Ira de Carretera Entre los Conductores

Ira de Carretera y Conducción Agresiva: Prevención, Evasión y Gestión

Updated 9 de Febrero de 2021

“Ira de carretera” describe un estado mental extremadamente agresivo que resulta en un comportamiento de manejo desconsiderado, peligroso y a menudo violento. A pesar de que la idea de la ira de la carretera solo ha existido desde hace aproximadamente 30 años, hoy es un fenómeno ampliamente estudiado y se entiende que es increíblemente destructivo. Un automovilista que sufre de ira en la carretera puede ignorar completamente las leyes de tránsito, los protocolos de manejo defensivo, su propia seguridad y la seguridad de los demás a su alrededor. 

La conducción agresiva es la precursora de la ira de carretera. Es un estado de enojo y frustración intensificado que pueden hacer que los conductores excedan la velocidad, sigan muy de cerca a otro vehículo, ignoren el espacio de otro conductor en la carretera, se incorporen a otro carril de manera peligrosa y cometan otras infracciones de tránsito similares. Mientras conducir de forma agresiva se considera una infracción de tránsito en la mayoría de los estados, la ira en la carretera se califica como un delito. Cuando la furia de la carretera aparece, un conductor puede ir tan lejos como buscar hacer daño a otros usuarios de carretera, a menudo sin preocuparse por su propia seguridad. No hay persona más peligrosa que una invadida por la destrucción y que no le importa lastimarse a sí misma.

Los incidentes de ira de la carretera empiezan con la agresión y pueden salirse de control rápidamente, sobre todo cuando se trata de un altercado entre dos conductores en un entorno de carretera frustrante. Un conductor podría hacer gestos de enojo hacia otro expresando desaprobación, lo que provoca que el segundo conductor haga gestos y grite insultos como respuesta. Si ninguno de los dos conductores se calma, este incidente relativamente pequeño podría terminar en una persecución a gran velocidad, una pelea de puños o un choque y fuga deliberado.

Una amenaza creciente para la sociedad

La ira de carretera es un problema creciente que cobra miles de vidas en los Estados Unidos cada año. Un estudio de la Asociación Americana del Automóvil (AAA) determinó que casi un 80% de las personas encuestadas sintieron ira en la carretera en algún punto en los últimos 12 meses. En el mismo estudio, dos tercios de los conductores indicaron que la furia de carretera es un problema en aumento y un 90% dijo que los conductores agresivos presentan una amenaza considerable para su seguridad física.

Pese a que el gobierno federal y las autoridades estatales han lanzado campañas contra la ira y programas de educación vial con mayor énfasis en los peligros de la agresividad del conductor, no estamos ni cerca de solucionar el problema. Tal parece que nuestros esfuerzos por controlar la ira de carretera no dan abasto con el sistema que crea los conductores enojados en un primer lugar.

Enojo, agresividad e ira son estados mentales que pueden ocurrir fácilmente en un individuo con mucho estrés. Conducir es estresante por naturaleza, especialmente ahora que hay más automovilistas compitiendo por un espacio en nuestras carreteras cada año. Además, nuestra tolerancia para el estrés de la carretera es más bajo que nunca. Los automovilistas de este país ya están al límite de estrés, preocupación y fatiga debido a sus exigentes vidas diarias antes de subirse al asiento del conductor. La única manera de enfrentar la ira de la carretera es brindar a los conductores las herramientas para detectar el comportamiento agresivo que se desarrolla y frenarlo antes de que pueda causar daños.

¿Por qué es peligrosa la ira de carretera?

Podemos contestar esto mirando los tipos de comportamiento de manejo como resultado de la ira en la carretera. Al analizar los incidentes por conducción peligrosa inducida por la ira que fueron reportados en un estudio a nivel nacional, la AAA pudo enumerar los comportamientos de furia de la carretera según su impacto. A continuación un desglose de los resultados:

  • 51% - seguir muy de cerca a un vehículo de manera intencional
  • 47% - gritarles a otros conductores
  • 45% - tocar la bocina de forma agresiva
  • 33% - hacer gestos de enojo
  • 24% - bloquear deliberadamente a otro conductor que trata de cambiar de carril
  • 12% - “cortarle” el camino a otro vehículo intencionalmente
  • 4% - salir del vehículo para confrontar personalmente a otro conductor
  • 3% - usar el vehículo como arma para embestir o golpear a otro vehículo

Cada punto de esta lista es opuesto a la conducción segura y las tácticas para evitar riesgos que aprendes como estudiante de manejo.

Afortunadamente, los comportamientos menos comunes que fueron registrados también son los más graves. Bloquear o cortar el camino de vehículos a propósito, confrontar físicamente a otros automovilistas y utilizar un vehículo como arma son las acciones de ira de carretera que tienen más probabilidades de provocar lesiones graves o la muerte. No debemos reconfortarnos con el hecho de que estos son los comportamientos menos comunes, ya que se trata de estadísticas nacionales que incluyen a millones de conductores. Veamos los números reales:

  • Bloquear a otro vehículo: 49 millones de conductores
  • Cortar el camino de otro vehículo: 24 millones de conductores
  • Confrontar a otro conductor: 8 millones de conductores
  • Golpear o embestir a propósito: 6 millones de conductores

Todavía más aterrador es el hecho de que estos son conductores que admitieron haber caído en este tipo de comportamiento extremo en el pasado. ¡Imagina cuántos mintieron y no fueron incluidos en el estudio!

¿Quién tiene el mayor riesgo?

Los resultados del estudio de la AAA mostraron que los hombres más jóvenes son los más propensos a la conducción agresiva y la ira de la carretera, con los hombres de entre 19 y 39 años teniendo las mayores probabilidades de cometer un delito. Si bien la ira en la carretera es una amenaza a nivel nacional, también se determinó que los conductores en los estados del Noreste caen en comportamientos agresivos con mayor frecuencia que aquellos en otras partes de los Estados Unidos.

De manera interesante, otro estudio ha mostrado que los conductores que decoran sus vehículos con calcomanías en las defensas, marcas territoriales y placas especiales son más susceptibles a la ira de carretera. No hubo relación entre el contenido de las calcomanías y las probabilidades de que un conductor tenga un comportamiento agresivo, aunque las posibilidades aumentaron según la cantidad de adornos de cada vehículo. Esto lleva a creer la idea de que el egoísmo, la justicia propia y el sentirse “dueño de la carretera” son factores importantes para los incidentes de furia en la carretera.

Estos datos nacionales nos dan una idea de los grupos que están bajo un riesgo mayor en términos de las probabilidades de sufrir de agresividad del conductor y caer en la ira al volante, aunque es importante saber que la furia de la carretera le puede ocurrir a cualquier persona. Además, la ira de carretera es un estado mental destructivo que pone en peligro a todos los conductores en la carretera, no solo a los que son presa de la ira. En resumen, TODOS estamos en riesgo. En la próxima sección del programa de educación vial, aprenderemos lo siguiente:

  • Cómo mantenerse seguro cuando hay automovilistas agresivos cerca.
  • Cómo evitar poner en peligro a otros conductores.
  • Cómo evitar conducir de manera agresiva.

Empecemos con un resumen de los próximos temas.

Todo empieza con la actitud

La lucha contra la conducción agresiva y la ira de carretera comienza y termina en la mente de cada automovilista. Los incidentes de furia en la carretera son el resultado de las decisiones personales de cada conductor. Nadie está apuntando con una pistola en sus cabezas y obligándolos a manejar de manera peligrosa. La mayoría de los conductores creen que nunca ignorarían su propia seguridad o amenazarían la seguridad de personal de otro usuario de carretera, pero olvidan que las decisiones que toman en la vida dependen de las circunstancias y están afectadas por un estado mental.

Si estás de buen humor y relajado, es muy poco probable que elijas comportarte de forma agresiva incluso cuando estés enfrentando una situación complicada. Por otro lado, si estás negativo, herido y enojado con el mundo, existe la posibilidad de que pierdas los estribos y reacciones exageradamente a agravios menores o imaginarios. Toma un momento para pensar al respecto. Probablemente puedas identificar ocasiones pasadas de tu vida en las que esto haya sucedido.

Desarrollar una actitud positiva general hacia la conducción, aprender a respetar a las demás personas y controlar tus propias emociones son la únicas formas infalibles para mantener alejada la amenaza de la ira de la carretera. Esta idea se explora con más detalle en nuestro primer módulo después de esta introducción.

El peligro de la conducción emocional

Como mencionamos anteriormente, la manera de reaccionar y las decisiones que tomas están determinados en gran medida por cómo te sientes. Podemos razonar que subir al asiento del conductor cuando estás angustiado o enojado sería una mala idea, pero estas no son las únicas emociones por las que debes preocuparte. Examinar la carretera, tener un buen juicio y controlar tu vehículo requieren de una buena cantidad de enfoque mental. Por este motivo, experimentar CUALQUIER emoción fuerte al conducir puede llevar a errores peligrosos. Al igual que el miedo, la frustración o la ansiedad, la felicidad extrema, la emoción o el amor pueden afectar negativamente tu capacidad de detectar peligros y manejar con seguridad. Aprende más sobre la relación entre tus emociones y tu capacidad de manejo en la segunda parte de este bloque.

Manejar el estrés

Si bien el estrés técnicamente no es una emoción, es un estado mental que puede llevar a una variedad de respuestas emocionales negativas. En este módulo, discutimos las causas evolutivas del estrés y cómo nos afecta en nuestras vidas modernas. Hay muchas reacciones mentales y físicas posibles para el estrés grave. No querrás ninguna de ellas al conducir. Es posible que veas cómo el estrés te lleva a “apagarte” y estar menos atento en la carretera. Como alternativa, puede llevarte a sufrir enojo rápidamente y frustrarte fácilmente por inconvenientes pequeños en tu viaje. Hay un fuerte vínculo entre el aumento de los niveles de estrés del público general y la creciente prevalencia de la conducción agresiva.

Conducción agresiva vs. Ira de la carretera

A mitad de camino en esta sección, echamos un vistazo más de cerca al vínculo entre la conducción agresiva y la ira de carretera. Esto incluye una inspección seria del impacto conocido de la violencia vial en la seguridad pública. Una examinación rápida de las estadísticas te mostrará de inmediato por qué la agresión del conductor es un problema tan grave.

La conducción agresiva es un estado mental que se puede desarrollar en determinadas circunstancias no deseadas. Por ejemplo:

Ir tarde a la escuela + estrés del estudio + clima caluroso + tráfico pesado = comportamiento de manejo agresivo (por ejemplo, seguir muy de cerca a otro vehículo de manera impaciente o cortar el camino de otro conductor para adelantarte).

Estas acciones son peligrosas e ilegales en sí mismas, pero todavía no califican como un cuadro de ira en la carretera. La ira de carretera ocurre cuando permites que el estrés y la frustración se sigan acumulando hasta que un último evento adverso supera tu límite y pierdes los estribos. En este estado, serás capaz de actos de agresión extremos y no medirás las consecuencias.

Causas de la conducción agresiva

Cuando nos comportamos de forma irracional, es fácil culpar a las circunstancias más allá de nuestro control por nuestra acciones. Por ejemplo: “No pude evitarlo, estaba incómodo y con dolor” o “la otra persona empezó siendo grosera conmigo”. En una situación de manejo, tus razones podrían ser que otra persona te cortó el camino o alguien te hizo gestos de enojo por esperar demasiado en un semáforo verde. Si la ira de carretera te abruma en respuesta a estos incidentes negativos, pueden considerarse factores contribuyentes. Es importante conocer las situaciones negativas que podrías enfrentar al conducir, para prepararte para lidiar con ellas de manera responsable. La información de este módulo te ayudará en este esfuerzo.

Sin embargo, estos factores contribuyentes no deben considerarse como las causas. Lo único que te hace conducir de forma agresiva o reaccionar con enojo hacia otros automovilistas, eres tú. Más específicamente, tu actitud, estado mental, emociones y si eliges tenerlas a raya. No podemos controlar el clima, las condiciones del tráfico o el comportamiento de los demás usuarios de carretera pero sí podemos controlar nuestras acciones. Culpar a los factores externos por las decisiones peligrosas que tomas es lo mismo que aceptar que en cierto punto volverás a tomar decisiones peligrosas nuevamente.

¿Qué pasa cuando un conductor experimenta ira de carretera?

Un automovilistas que experimenta la ira en la carretera mostrará una agresividad extrema, priorizará “ir adelante” y podría intentar castigar a otros usuarios de carretera. Las reglas de derecho de paso que nos protegen y mantienen el flujo de tráfico sin problemas no tienen sentido para un conductor que sufre de ira de carretera. Es probable que atraviesen rápidamente las intersecciones independientemente de si hay otros vehículos o peatones en la vía, pasen semáforos en rojo, hagan zigzag a través de múltiples carriles de tráfico y manejan a velocidades excesivas. También es bastante común que los conductores extremadamente agresivos se dirijan a otro automovilista para acosarlo o intimidarlo. Los peligros que presenta la furia de la carretera van más allá de la desatención, la distracción y otras malas acciones de manejo. Aquí te enseñamos cómo identificar los comportamientos de ira de carretera y evitar a los conductores agresivos.

Provocar la ira en la carretera

Si bien no puedes controlar las acciones de otros automovilistas, puedes ajustar tus propias acciones para minimizar la posibilidad de que los conductores cercanos se comporten de forma agresiva hacia ti. Cómo evitar provocar la ira de la carretera en otros es un tema importante que se trata en esta sección. Esencialmente, si conduces con cortesía, prestas atención y sigues las reglas de la carretera al pie de la letra, no debería haber razón para que otros conductores dirijan su agresividad hacia ti. Tu objetivo debe ser pasar inadvertido en todas las situaciones de manejo. Recuerda que los mejores conductores generalmente son imperceptibles.

Lidiar con la ira de carretera

Es inevitable que en algún punto te encuentres compartiendo el camino con un conductor agresivo. Si permites distraerte al volante o conduces de forma descortés, es probable que algún día termines en un altercado con un conductor agresivo que enfoca su enojo hacia ti. Debes saber cómo lidiar con estas situaciones para reducir las probabilidades de que ocurra una colisión.

Al igual que con los eventos no deseados y las emergencias en la carretera, tu capacidad para evitar el peligro al lidiar con un conductor agresivo dependerá de que te mantengas la calma. Haz lo mejor posible para no involucrarte directamente con el conductor agresivo, ya que cualquier cosa que digas o hagas parecerá una confrontación para la persona en estado de enojo. Si una persona que sufre de ira de la carretera te sigue o te acosa, no entres en pánico ni intentes irte a casa. Encuentra un área segura y concurrida donde puedas buscar ayuda para detener tu vehículo. De ser posible, conduce hacia una estación de policía local. Saber cómo lidiar con la intimidación, la violencia y el acoso en la carretera podría ser la diferencia entre la vida o la muerte algún día. No te saltes este módulo cuando trabajes con este curso.

Cómo no ser un conductor agresivo

No puedes ignorar tu potencial para ser un conductor agresivo. Todas las personas, sin importar lo amables y tranquilas que sean habitualmente, tienen el potencial de volverse un conductor agresivo en ciertas circunstancias. Si todos los conductores aceptaran este hecho y tomaran medidas para evitar un comportamiento agresivo al volante, nuestro país sufriría muchas menos muertes por accidentes de tránsito. El problema es que la mayoría de los automovilistas no creen que puedan llegar a un comportamiento peligroso o imprudente hasta que es demasiado tarde.

Para evitar convertirte en un conductor agresivo, debes manejar tus emociones, evitar las provocaciones y entender las consecuencias de tus acciones. Nuestro último módulo trata estos temas, junto con técnicas muy valiosas para evitar la agresividad, que podrás usar para mantener la tranquilidad y seguir en control mientras manejas.

Tomar el control

Como conductor con licencia, controlas tu propia seguridad. También tienes control sobre la seguridad de los usuarios de carretera a tu alrededor y tienes la obligación legal de hacer todo lo que está a tu alcance para evitar ponerlos en peligro. Reconocer el poder que tienes para incluir en el resultado de los eventos en la carretera es el primer y más grande paso para evitar conflictos, encuentros agresivos, colisiones y repercusiones legales. Puedes decidir manejar los sentimientos negativos que te podrían llevarte a conducir de manera agresiva y si esto no funciona, puedes decidir no conducir del todo. Todo es posible con la actitud correcta.

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