Conducir con Mal Tiempo
Manejar a Través de Aguas Profundas

Manejar en Aguas Profundas: Peligros, Frenos Mojados y Seguridad en Inundaciones

Updated 23 de Enero de 2021

Cuando se trata de manejar en aguas profundas, solo hay una regla que debes recordar: evitarlo a toda costa. Si te encuentras con agua estancada o agua profunda en la carretera, el único curso de acción seguro es encontrar una ruta alternativa o esperar a que el agua baje. No intentes conducir a través del agua, ya que es imposible determinar con precisión la profundidad o la fuerza de la corriente desde el asiento de tu vehículo. El agua puede parecer de solo unas pulgadas de profundidad y estar moviéndose lentamente, pero ¿es un riesgo que estás dispuesto a correr?

¿Qué tan profundo es peligroso?

Aún el agua relativamente profunda puede ser peligrosa. A bajas velocidades, seis pulgadas de agua pueden hacer que pierdas el control del vehículo y hacer flotar a los vehículos más pequeños. Muchos vehículos flotarán ante más de un pie (12 pulgadas) de agua y una vez que la profundidad alcance los dos pies, muy pocos vehículos podrán mantener sus ruedas en la carretera, incluyendo a los vehículos deportivos utilitarios (SUVs).

Cuando un vehículo flota desde una carretera inundada hacia aguas más profundas, puede rodar y llenarse de agua fácilmente antes de que los conductores y los pasajeros tengan la oportunidad de escapar.

Frenos mojados

Los frenos mojados pueden ser un problema cuando has manejado con lluvia intensa o agua profunda. Si hay suficiente agua actuando como lubricante en tus frenos, es posible que estos empujen hacia una dirección o estén completamente ineficaces. No entres en pánico si esto sucede, simplemente toca los frenos suavemente en una marcha más baja para sacudir el exceso de agua. Cuando los frenos estén secos, funcionarán sin problemas.

Como medida preventiva generalmente es prudente aplicar esta técnica de secado de frenos inmediatamente después de conducir en un pozo de agua en la carretera, incluso si no frenaste en ese momento. Esto hará que los frenos estén listos y funcionando correctamente cuando los necesitas la próxima vez.

Inundación relámpago

Las inundaciones relámpago son un peligro común y devastador en los Estados Unidos, causando alrededor de 200 muertes cada año. Es sabido que aproximadamente un 50% de los ahogamientos relacionados con inundaciones ocurren dentro o cerca de vehículos. Las personas asumen erróneamente que estar dentro del vehículo los protegerá en una inundación. Desafortunadamente, la verdad es todo lo contrario.

Una inundación relámpago ocurre cuando una gran cantidad de lluvia cae en un periodo corto. La velocidad a la que puede desarrollarse es lo que hace tan peligroso a este fenómeno. En algunos casos, pequeñas corrientes de unos cuantos pies de ancho y menos de 12 pulgadas de profundidad han crecido a 12 pies de profundidad y 80 pies de amplitud en cuestión de minutos. Estos son los datos que todos los conductores deben conocer sobre las inundaciones repentinas:

  • Seis pulgadas de agua llegarán a la parte baja de la mayoría de los automóviles de pasajeros, causando pérdida de control y estancamiento. Seis pulgadas de agua que se mueve rápidamente también pueden derribar a una persona.
  • 12 pulgadas de agua harán flotar a muchos vehículos.
  • Dos pies de agua en movimiento rápido arrastrarán a vehículos más grandes como camionetas pickups y SUVs.
  • Una inundación en una carretera puede estar ocultando un peligro, como un trozo desprendido de la calle o un puente roto. Toma en cuenta que las carreteras se debilitan rápidamente bajo el agua. Incluso después de que el agua haya bajado debes avanzar con extremo cuidado, ya que el peso de tu vehículo podrá hacer que la carretera colapse.

Lidiar con inundaciones

Si ves que el agua crece rápidamente en la carretera o el Servicio Meteorológico Nacional ha emitido una Advertencia de Inundación Relámpago (“Flash Flood Warning”), debes actuar de inmediato.

  1. 1

    No conduzcas a través del tramo de carretera inundado, incluso cuando puedas ver claramente la carretera del otro lado.

  2. 2

    Aléjate de las áreas más susceptibles a las inundaciones, como baches, cañones, cauces de ríos secos y otros lugares bajos. Busca un terreno más alto y seguro.

  3. 3

    Evita las áreas cercanas a arroyos y cauces o lechos de ríos que ya están inundados. Aun cuando la inundación no parezca grave, las carreteras inundadas pueden estar dañadas y no ser seguras para manejar.

  4. 4

    Si tu vehículo queda estancado en el agua, déjalo de inmediato y busca un terreno más alto. Si el agua sigue subiendo puede que sea difícil o imposible abrir la puerta y escapar del vehículo.

  5. 5

    Ten precaución extra al manejar de noche, ya que será más difícil ver los peligros de la inundación.

  6. 6

    Nunca estaciones tu vehículo o acampes al lado de arroyos o cauces de ríos secos en condiciones amenazantes.

Escapar de un vehículo sumergido en aguas profundas

Si una corriente fuerte arrastró tu vehículo a aguas profundas, saber qué hacer salvará tu vida y las vidas de tus pasajeros. Actuar con rapidez es la clave para sobrevivir en estas situaciones, ya que la mayoría de los vehículos flotarán en aguas profundas solo de 30 a 60 segundos. Primero lo primero, salir del vehículo. ¡No llames al 911 hasta que estés fuera del automóvil! Usa los siguientes pasos para escapar de un vehículo que se hunde:

  1. Desabrocha el cinturón de seguridad.
  2. Baja una ventana antes de que el auto se hunda.
  3. Abre la puerta, si es posible, pero ten en cuenta que si haces esto el auto inmediatamente se llenará de agua. No entres en pánico.
  4. Si no puedes abrir la puerta o una ventana, intenta patear una ventana lateral para abrirla.

Existen “herramientas de escape” especialmente diseñadas disponibles en el mercado que pueden quedar en la guantera o el compartimento de la puerta para romper una ventaja en caso de quedar atrapado en un vehículo que se hunde.

¿Pasarías un examen de manejo hoy?

¡Descúbrelo con nuestro test gratis!

HAZ UN EXAMEN

¿Te gusta el artículo? ¡Dános 5 puntos!

Pulsa una estrella para añadir tu voto

5.0 de 5 estrellas en base a 3 votos.

Sigue con otros módulos

Manejar en Condiciones de Viento
Conducir con Mal Tiempo 7 of 11

Manejar con Viento Fuerte

Los vientos fuertes a veces pueden ser un problema para los conductores de automóviles. Son especialmente peligrosos para autos ligeros, vehículos con remolques, caravanas y otros vehículos recreativos altos. Al conducir en condiciones de viento, reducir la velocidad es la mejor forma de evitar un accidente.

Manejar con Nieve y Hielo
Conducir con Mal Tiempo 8 of 11

Manejar con Nieve y Hielo

Manejar cuando hay nieve o hielo en las carreteras es extremadamente peligroso. Con nieve o hielo en tus llantas se reducirá la tracción de la superficie de la carretera de gran manera, aumentando la distancia requerida para parar. El hielo es generalmente más peligroso que la nieve ya que es muy difícil de ver.

Manejar en una Ventisca o Tormenta de Nieve
Conducir con Mal Tiempo 9 of 11

Manejar en una Tormenta de Nieve

Las tormentas de nieve combinan la visibilidad limitada de la niebla con las carreteras resbaladizas que puedes esperar cuando hay hielo y nieve. Manejar en una tormenta de nieve hace increíblemente difícil ver lo que sucede a tu alrededor y mantener el control del vehículo. La mejor defensa contra una ventisca es no conducir en una.

Review
Conducir en Zonas de Trabajo 2 of 2

Señales y Semáforos de Zonas de Trabajo

Los conductores que se mueven a través de una zona de trabajo en la carretera encontrarán señales de tránsito, semáforos y medidas de control de tráfico inesperadas. El personal de control de tráfico, también conocidos como señalizadores o “flaggers”, pueden colocarse alrededor de una zona de trabajo para manejar el flujo de tráfico del sitio. El riesgo aumentado cerca de una zona de trabajo significa que obedecer las señales, semáforos y dispositivos de control de tráfico es tan importante como en cualquier parte.

Conducir con Mal Tiempo 1 of 11

Manejar en Situaciones Peligrosas

Condiciones climáticas y de carretera desfavorables pueden crear peligros que hacen que la conducción sea más difícil y peligrosa. Debes aprender a identificar y compensar estos peligros para protegerte a ti y a otros usuarios de carretera de daños. Elegir no manejar en lluvia, nieve, neblina, de noche o en otras situaciones peligrosas siempre es la decisión más inteligente.

Conducir con Mal Tiempo 2 of 11

Manejar con Resplandor del Sol

Los conductores están más susceptibles al resplandor del sol por la mañana y últimas horas de la tarde, cuando el sol está más bajo en el cielo. El resplandor del sol es peligroso ya que puede dificultar la visión y, en casos extremos, provocar ceguera momentánea. Los destellos del sol menos graves pueden distorsionar las señales de tránsito y semáforos, haciendo que los conductores cometan errores devastadores.

Conducir con Mal Tiempo 3 of 11

Manejar con Niebla y Humo

De todas las situaciones adversas que tendrás que enfrentar al conducir, la niebla es la más peligrosa. Enciende las luces delanteras, activa las luces para la niebla, activa los limpiaparabrisas y reduce la velocidad. No empieces tu viaje si la niebla es tan espesa que no puedes ver la carretera adelante a pocos pies de tu vehículo.

Conducir con Mal Tiempo 4 of 11

Manejar Bajo la Lluvia

Manejar bajo la lluvia puede ser igual de peligroso que conducir en condiciones de hielo o nieve. El agua en la superficie de la carretera puede afectar gravemente el control del vehículo, mientras la lluvia en sí dificulta la visibilidad. Debes saber cómo enfrentar estos desafíos y manejar de manera segura en situaciones húmedas y lluviosas. Todos los riesgos del clima húmedo y lluvioso pueden disminuirse al reducir la velocidad. Esta debe ser tu primera acción.

Conducir con Mal Tiempo 5 of 11

Aquaplaning

El aquaplaning es un fenómeno que ocurre sobre carreteras mojadas, cuando un vehículo toca una capa de agua con la suficiente velocidad para deslizarse sobre ella en lugar de mantener contacto con la superficie del camino. El aumento de velocidad hace que la canalización del agua sea menos efectiva y puede separar tus ruedas del asfalto, por lo que ruedan sobre el agua como esquís acuáticos. Cuando sucede el hidroplaneo puede llevar a una pérdida parcial o completa de control y dirección del volante. Es algo que todos los conductores quieren evitar.